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Nota Informativa

Febrero de 2007

Nota Informativa: Ayuda para el Comercio: Mantener el Impulso [nota 1]

I. Las Recomendaciones: Primera Etapa

A.   Alcance
B. Identificación de Deficiencias
C. Directrices y Aplicación

i. Nivel nacional
ii. Nivel regional
iii.   Nivel mundial

D. Vigilancia y Evaluación
E. Etapas Siguientes

II. Seguimiento de las Recomendaciones del Equipo de Trabajo: el Informe del Director General

III. El Debate en Torno a la Ayuda para el Comercio: Reacciones y Expectativas

IV. Preguntas a los Miembros Participantes y los Colaboradores
de la ACICI

Acrónimos

 

La Ayuda para el Comercio no es una cuestión nueva, pero adquirió carácter oficial tras las negociaciones celebradas en el marco del Programa de Trabajo de Doha del Sexto Período de Sesiones de la Conferencia Ministerial de la OMC que tuvo lugar en Hong Kong, China, en diciembre de 2005. En el curso de 2006, los trabajos sobre esta iniciativa comenzaron en un ambiente de grandes expectativas tanto de los países en desarrollo como de los países desarrollados. El Equipo de Trabajo encargado de hacer operativa la Ayuda para el Comercio fue creado en febrero de 2006. A tal fin, el Equipo de Trabajo recibió un número importante de comunicaciones procedentes de organismos multilaterales, bancos regionales y diferentes grupos de países, en función de las cuales presentó sus recomendaciones en julio de 2006, de conformidad con el mandato previsto en la Declaración Ministerial de Hong Kong. El Director General de la OMC presentó un informe de seguimiento en diciembre de 2006 sobre la vigilancia y la evaluación de la Ayuda para el Comercio. Esta Nota Informativa pretende resumir el origen de esta iniciativa, informar sobre la manera en que se han abordado algunas cuestiones planteadas inicialmente en el marco de las recomendaciones del Equipo de Trabajo y de los debates mantenidos posteriormente, y examinar las cuestiones pendientes.


I. Las Recomendaciones: Primera Etapa

1. El Equipo de Trabajo sobre la Ayuda para el Comercio presentó sus recomendaciones [nota 2] al Consejo General el 27 de julio de 2006. A pesar del clima de tensión que reinaba en la reunión, celebrada tres días después de la suspensión de las negociaciones de Doha, los miembros de la OMC acogieron el informe con entusiasmo. Se analizaron a fondo las recomendaciones en la reunión del Consejo General que tuvo lugar el 10 de octubre de 2006.

2. El Equipo de Trabajo se centró en un número de interrogantes aún por resolver relacionados con la Ayuda para el Comercio, que se plantearon durante los cinco meses de consultas: ¿qué proyectos se incluirían en la Ayuda para el Comercio? ¿Cuál sería el alcance de la Ayuda? ¿Qué tipo de apoyo se necesitaría? ¿Qué países tendrían derecho a la Ayuda para el Comercio? ¿Cómo evaluar las necesidades específicas de los países? ¿De qué índole sería la Ayuda, las donaciones y los préstamos en condiciones de favor? ¿Cómo movilizar recursos adicionales? ¿Cuál sería la duración y la sostenibilidad de la financiación de la Ayuda para el Comercio? ¿Qué mecanismo se establecería para vigilar y reglamentar la Ayuda para el Comercio? ¿Qué lugar ocuparía la Ayuda para el Comercio en el marco del todo único en las negociaciones de Doha?

3. Según lo dispuesto en el párrafo 57 de la Declaración Ministerial de Hong Kong [nota 3] , la Ayuda para el Comercio tiene el propósito de ayudar a los países en desarrollo a sacar provecho de la liberalización del comercio, mejorar sus perspectivas de crecimiento y reducir la pobreza. El Equipo de Trabajo reconoció que, para poder cumplir este ambicioso mandato, era imprescindible contar con una “financiación adicional previsible, sostenible y eficaz”. Pidió al Director General (DG) de la OMC que tratara de obtener confirmación de las promesas formuladas en Hong Kong respecto de la financiación de la Ayuda para el Comercio [nota 4] y que celebrara consultas sobre los “mecanismos apropiados para obtener recursos financieros adicionales destinados a la Ayuda para el Comercio " [nota 5] .

A.  Alcance

4. El Equipo de Trabajo adoptó una definición amplia de la Ayuda para el Comercio que reflejara las necesidades de los diversos países, al mismo tiempo que trazó una línea clara entre ésta y otras formas de ayuda para el desarrollo. De este modo, los proyectos identificados en las estrategias nacionales de desarrollo como prioridades relacionadas con el comercio, por ejemplo (aunque no únicamente) los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP), tendrían derecho a recibir financiación por concepto de Ayuda para el Comercio. Con el objeto de garantizar una contabilidad exacta y evaluar las necesidades de financiación adicionales, se necesita una vigilancia a nivel mundial y puntos de referencia precisos. El alcance de la Ayuda para el Comercio abarca las categorías siguientes:

i. Políticas y reglamentos comerciales:formación de funcionarios comerciales; análisis de propuestas y posiciones y sus repercusiones; apoyo a la articulación de intereses comerciales e identificación de concesiones; cuestiones relativas a la solución de diferencias; apoyo técnico para la aplicación y el cumplimiento de los acuerdos comerciales y las normas.

ii. Fomento del comercio: promoción de las inversiones, análisis y apoyo institucional al comercio de servicios; servicios de ayuda a las empresas; creación de redes entre los sectores público y privado; financiación del comercio; promoción del comercio; y análisis y desarrollo del mercado.

iii. Infraestructura relacionada con el comercio.

iv. Creación de capacidad productiva.

v. Ajuste relacionado con el comercio: ayuda orientada a la aplicación de medidas que permitan a los países beneficiarse de la liberalización del comercio.

vi. Otras necesidades relacionadas con el comercio.

B. Identificación de Deficiencias

5. A pesar de que tras las negociaciones de Doha los donantes hayan aumentado sus contribuciones en materia de ayuda relacionada con el comercio y los países beneficiarios hayan incorporado el comercio en sus estrategias de desarrollo, queda todavía mucho por hacer. Las dificultades más urgentes son las siguientes: escasa atención al comercio como instrumento de desarrollo por parte de los donantes y los países receptores; participación limitada del sector privado en la identificación de las necesidades; falta de coherencia y coordinación en las respuestas de los donantes; rigidez burocrática de los procedimientos de evaluación y suministro de la ayuda en materia de comercio; capacidad de absorción limitada en los países beneficiarios; respuestas inadecuadas por parte de los donantes a las necesidades comerciales a nivel nacional y regional; insuficiencia de datos y análisis sobre las repercusiones de las políticas comerciales en el desarrollo; vigilancia ineficaz de las políticas comerciales y de las actividades de los donantes y, por consiguiente, falta de evaluaciones rigurosas e independientes, así como de evaluaciones del impacto; apoyo insuficiente a la dimensión regional de los proyectos relacionados con el comercio, así como a los costos del ajuste derivados de la liberalización del comercio; recursos insuficientes para la creación de infraestructura y capacidad en materia de comercio; y distribución desigual de la asistencia entre los países.

C. Directrices y Aplicación

6. El Equipo de Trabajo ha aprobado la Declaración de París sobre la Eficacia de la Ayuda al Desarrollo como principio rector de la prestación de Ayuda para el Comercio. Sus normas [nota 6] deberán aplicarse a todas las partes involucradas en la Ayuda para el Comercio, incluidos los donantes, los organismos y los países beneficiarios. El Equipo de Trabajo ha identificado tres áreas que es preciso reforzar: la demanda, la respuesta de los donantes y la relación entre ambas .

7. Con el fin de fortalecer la demanda, las recomendaciones hacen referencia al trabajo realizado por el Equipo de Trabajo sobre el Marco Integrado mejorado. De manera más general, el Equipo de Trabajo ha reafirmado la importancia de las iniciativas de los países, particularmente el compromiso de los gobiernos beneficiarios de incorporar el comercio en las estrategias de desarrollo, para lo que requieren asistencia técnica y creación de capacidad, y poder diseñar así políticas comerciales y proyectos de Ayuda para el Comercio. Para garantizar la eficacia de la coordinación a nivel nacional, el Equipo de Trabajo ha recomendado utilizar y mejorar los mecanismos de consulta existentes. En el caso de los países que sólo pueden recibir financiación de la AIF y no disponen de mecanismos de este tipo, se estudiará la necesidad de establecer un proceso nacional, que se financiaría por separado. Se anima a los donantes y a los organismos regionales a identificar las necesidades regionales, subregionales y transfronterizas, incluidas las necesidades relacionadas con la integración regional. Por último, el Grupo de Trabajo ha recomendado la creación de un sistema de recopilación y análisis de datos a nivel nacional.

8. Para mejorar la respuesta de los donantes, el Equipo de Trabajo ha sugerido a los donantes multilaterales y bilaterales que incorporen el comercio y el crecimiento en la planificación de su ayuda, utilizando procedimientos de evaluación de las necesidades, así como los resultados de los mismos. Asimismo, ha recomendado a los donantes evolucionar hacia un enfoque presupuestario basado en las actividades en relación con los programas que dependan de los países mismos y que estén incorporados en las estrategias de desarrollo nacionales, y cuando exista un sistema sólido de responsabilidad financiera.

9. El Equipo de Trabajo ha recomendado medidas encaminadas a reforzar la relación entre la “demanda” de Ayuda para el Comercio y la “respuesta” a nivel nacional, regional y mundial.

i. Nivel nacional

10. Para ayudar a ajustar la demanda y la respuesta y facilitar la evaluación, el Equipo de Trabajo recomendó la creación de un Comité Nacional de Ayuda para el Comercio. Su misión sería garantizar que se incorpore el comercio en las estrategias nacionales de desarrollo, determinar las necesidades de los países y establecer las prioridades para presentar proyectos prioritarios relacionados con el comercio con miras a su financiación por los donantes. Los países receptores podrían pedir a los organismos que asumiesen una función de coordinación. Se deberán acordar indicadores de avance y convendrá promover la participación del sector privado a nivel local y regional, así como la cooperación Sur-Sur, mediante sistemas triangulares .

ii. Nivel regional

11. El Equipo de Trabajo ha destacado la necesidad de reforzar la infraestructura transfronteriza y la cooperación en materia de políticas regionales. Las medidas propuestas comprenden la creación de capacidad relacionada con el diagnóstico de las necesidades, la preparación de propuestas de proyectos y la determinación de su costo, así como la identificación de las necesidades a nivel regional, subregional y transfronterizo. Además, es necesario mejorar la coordinación entre los donantes para responder a las necesidades que son difíciles de financiar a través de los procedimientos nacionales (por ejemplo, en materia de infraestructura transfronteriza y proyectos de integración de políticas). El Equipo de Trabajo ha sugerido también que se estudie la conveniencia de establecer un Comité Regional de Ayuda para el Desarrollo encargado de supervisar la dimensión regional de la Ayuda, informar sobre las necesidades, respuestas y repercusiones, y ayudar en las actividades de vigilancia y evaluación.

iii.  Nivel mundial

12. Las tareas por efectuar a nivel mundial comprenden la recopilación de datos y estadísticas, tareas indispensables para determinar las prioridades en materia de cooperación para el desarrollo; la divulgación y el intercambio de los resultados de la evaluación; y el desarrollo de prácticas óptimas y directrices. El Equipo de Trabajo ha reconocido que es necesario garantizar la financiación de estas actividades. Ha destacado asimismo las ventajas de la canalización de los fondos de los donantes a través de canales multilaterales, lo que permitiría obtener apoyo de los donantes para la Ayuda para el Comercio sin que los mismos tengan que crear su propia capacidad institucional ni intervenir a escala nacional. El Equipo de Trabajo opina que no es necesario crear un nuevo centro de intercambio de información a nivel mundial; debería examinarse ante todo la mejora y el fortalecimiento de los mecanismos existentes.

D. Vigilancia y Evaluación

13. Tanto los donantes como los países receptores consideran esencial la vigilancia de resultados concretos y visibles sobre el terreno y la evaluación del avance. El Equipo de Trabajo ha señalado que las notificaciones relativas a las dos primeras categorías de Ayuda para el Comercio deberán ajustarse a las definiciones previstas en la Base de Datos Conjunta OMC/OCDE sobre Creación de Capacidad relacionada con el Comercio. Las otras cuatro categorías, que no están contempladas en las definiciones de la Base de Datos Conjunta, deberán notificarse como Ayuda para el Comercio cuando las actividades en cuestión se hayan identificado expresamente como prioridades relacionadas con el comercio en las estrategias nacionales de desarrollo, por ejemplo en los DELP.

14. Las recomendaciones atribuyen a la OMC un papel importante en la vigilancia y la evaluación de la Ayuda para el Comercio, a través de diversos medios. Un órgano de vigilancia efectuará un examen periódico de la Ayuda para el Comercio, que se publicará en la página Web de la OMC, a partir de los informes procedentes de países beneficiarios, donantes, organismos regionales y multilaterales y el sector privado. Conviene considerar la posibilidad de establecer un proceso de notificación destinado a facilitar la presentación de los informes. Los exámenes periódicos se debatirán en el marco del Consejo General. Se prevé que los países informen sobre la incorporación de las necesidades relacionadas con el comercio en las estrategias de desarrollo, las respuestas de los donantes, así como la aplicación y las repercusiones de las actividades. La responsabilidad de presentar un informe a nivel nacional recaerá en el Comité Nacional de Ayuda para el Comercio. Los donantes informarán sobre los fondos destinados a la Ayuda para el Comercio y la manera en que prevén cumplir los compromisos que han asumido, las categorías abarcadas y los progresos realizados en cuanto a la incorporación del comercio en sus programas de ayuda. Se animará a los organismos multilaterales y regionales a que presenten informes regulares sobre sus actividades en materia de Ayuda para el Comercio, los progresos alcanzados y sus repercusiones. Estos organismos, incluido el CAD-OCDE, podrían ayudar aportando iniciativas y organizando el examen periódico en la OMC. También se deberá ofrecer al sector privado la oportunidad de informar sobre sus contribuciones en materia de Ayuda para el Comercio. Los Exámenes de las Políticas Comerciales realizadas en el marco de la OMC, tanto de los donantes como de los países receptores, deberán incluir una evaluación de la Ayuda para el Comercio. Por último, el Equipo de Trabajo recomendó examinar de nuevo el alcance de la Base de Datos Conjunta OMC/OCDE para poder actualizarla en función de una identificación más precisa de las necesidades (y las respuestas) por parte de los donantes y los países receptores.

E. Etapas Siguientes

15. Para satisfacer de manera global el mandato previsto en el párrafo 57 de la Declaración Ministerial de Hong Kong, el Equipo de Trabajo ha exhortado al DG a hacer uso de estas recomendaciones para celebrar consultas sobre “losmecanismos apropiados para obtener recursos financieros adicionales destinados a la Ayuda para el Comercio”. Se ha invitado también al DG a que, de conformidad con su mandato en materia de coherencia, prosiga el diálogo con los organismos sobre cómo aplicar las recomendaciones del Equipo de Trabajo, establecer un Grupo Consultivo ad hoc que se encargue del seguimiento práctico de estas recomendaciones y examinar la manera de aplicar la función de vigilancia de la OMC.


II. Seguimiento de las Recomendaciones del Equipo de Trabajo: el Informe del Director General

16. En la reunión de diciembre de 2006 del Consejo General, el DG informó a los miembros de la OMC sobre las consultas que había celebrado con los donantes, que reafirmaron sus promesas de contribución formuladas en Hong Kong, y opinó que era necesario pasar del debate político a las cuestiones prácticas que plantea la ejecución de la Ayuda para el Comercio [nota 7] . Declaró que ya se podía tener una idea más precisa de los recursos adicionales de que se dispondría. En la reunión del Consejo General de julio de 2006, el DG informó sobre las consultas que había mantenido con el fin de obtener recursos financieros adicionales destinados a la Ayuda para el Comercio, con los organismos internacionales pertinentes (el FMI, el Banco Mundial, la UNCTAD, el CCI, el PNUD, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Africano de Desarrollo, los donantes bilaterales – el Canadá, las CE, los EE.UU., el Japón y el Reino Unido – así como con los principales organismos bilaterales que trabajan en la esfera del desarrollo). El propósito de las consultas era determinar el nivel de referencia que los donantes y los organismos pensaban usar para medir las necesidades en materia de recursos financieros adicionales, y decidir si la ayuda se prestaba en forma de donaciones o préstamos. Era necesario hacer aclaraciones complementarias respecto de los procedimientos relativos al pago de los fondos destinados a la Ayuda para el Comercio y si, a partir de esta información, se podía anunciar una cifra provisional en materia de Ayuda para el Comercio a finales de 2006. El DG notó que informaría sobre los resultados de las consultas cuando considerara el proceso terminado. Teniendo en cuenta las repercusiones en la Ayuda para el Comercio de la suspensión de las negaciones en el marco del Programa de Trabajo de Doha, el DG dijo que continuarían los trabajos en materia de Ayuda para el Comercio, ya que la razón fundamental de esta Ayuda, es decir, la relación entre las políticas comerciales de un país en desarrollo y la apertura de los mercados, es válida tanto con las normas vigentes como con nuevas normas .

17. En su informe de diciembre de 2006 al Consejo General, el DG confirmó la opinión del Equipo de Trabajo de que la movilización de recursos adicionales dependería de la prioridad que otorguen los países beneficiarios a la financiación del comercio y a la viabilidad de los proyectos presentados. Declaró asimismo que el reto principal era conseguir una evaluación cualitativa y cuantitativa de la Ayuda para el Comercio. Más importante que saber cuánta ayuda había disponible, era saber si ésta era eficaz.

18. El DG planteó asimismo el problema de la definición: cómo distinguir la Ayuda para el Comercio de la ayuda económica global. Reconoció que el Equipo de Trabajo había avanzado en la definición de las categorías adecuadas, aunque aún no fueran lo suficientemente precisas. Era conveniente trazar una línea, por ejemplo en la esfera de la infraestructura, para evitar la clasificación de todos los gastos de infraestructura como Ayuda para el Comercio. Además, los donantes y los países receptores tienen una idea distinta de qué proyectos y actividades constituyen Ayuda para el Comercio. La dificultad estriba también en lograr una visión homogénea y respetar al mismo tiempo estas diferencias. La transparencia y la vigilancia, necesarias para obtener una visión más precisa de la situación actual, así como de las necesidades futuras, eran imprescindibles para lograr un avance en el programa de Ayuda para el Comercio. Por consiguiente, el informe del DG relativo al seguimiento [nota 8] de las recomendaciones del Equipo de Trabajo se centró en la vigilancia y la evaluación.

19. El informe del DG pone de manifiesto el papel fundamental que desempeñará la OMC en la vigilancia y evaluación de la Ayuda para el Comercio, al encargarse de verificar “si la Ayuda para el Comercio dispone de fondos apropiados y produce los resultados esperados”. Esta vigilancia se efectuaría mediante exámenes periódicos realizados por el Comité de Comercio y Desarrollo (CCD) y un debate anual del Consejo General; el primer debate tendría lugar en otoño de 2007. El DG citó la experiencia institucional de la OMC en materia de Exámenes de las Políticas Comerciales. Sin embargo, precisó que la OMC deberá limitarse a proporcionar “resultados” (es decir, a evaluar los datos y divulgar los resultados y las prácticas óptimas) en el proceso de vigilancia, y apoyarse en otros organismos y actores para aportar “contribuciones”, es decir, los datos, la información y los estudios de casos que sean necesarios.

20. Las contribuciones que aporten los actores relacionados con la Ayuda para el Comercio, y que deberán reflejarse en los exámenes periódicos de la Ayuda, se basarían en una vigilancia en tres niveles: la evaluación de las corrientes totales; informes elaborados por los organismos y organizaciones sobre la labor que están llevando a cabo; y las evaluaciones efectuadas en los países. En cuanto a las corrientes totales de Ayuda para el Comercio, el DG destacó la importancia de saber si se suministraban recursos adicionales con el objeto de identificar las deficiencias y mejorar la transparencia en lo que se refiere a los compromisos y los pagos. El DG citó la recomendación del Equipo de Trabajo de reexaminar la Base de Datos OMC/OCDE a fin de tomar en cuenta la definición de la Ayuda para el Comercio que propuso el Equipo de Trabajo. Aunque el Equipo no lo mencionó, el DG planteó que el otro sistema de recopilación de datos y notificación del CAD-OCDE, es decir, el Sistema de Notificación por Parte de los Países Acreedores (CRS), es el mecanismo adecuado para evaluar las corrientes y las tendencias de la Ayuda para el Comercio a nivel mundial. El informe del DG respalda los puntos de vista del Equipo de Trabajo respecto de la función de los organismos multilaterales y regionales en la notificación de los progresos y las repercusiones de las actividades en materia de Ayuda para el Comercio. Según él, estas instituciones son las que están en mejores condiciones para llevar a cabo autoevaluaciones cuantitativas y cualitativas sobre el alcance y la eficacia de las actividades de Ayuda para el Comercio. Las evaluaciones en los países, que deben emprender los países en colaboración con otras partes interesadas, se orientarían específicamente a determinar si se están atendiendo las necesidades relacionadas con el comercio, si los recursos financieros son adecuados y si se están obteniendo resultados sobre el terreno. La participación de todas las partes interesadas en las evaluaciones realizadas en los países favorecería la promoción de la mutua responsabilidad.

21. Además del debate del Consejo General y el examen periódico de la Ayuda para el Comercio por parte del CCD, el DG ha atribuido al Grupo Consultivo adhoc, cuyo establecimiento ha sido recomendado, una función en la “infraestructura” de vigilancia y evaluación de la Ayuda para el Comercio. Este Grupo estaría integrado por las instituciones multilaterales pertinentes, bancos regionales de desarrollo y representantes institucionales del sector privado. El DG convocaría periódicamente una reunión del Grupo para ayudar a preparar los exámenes de Ayuda para el Comercio a nivel mundial y prestar apoyo en la promoción de los intereses y la recaudación de fondos a nivel nacional y regional. El DG reiteró asimismo la necesidad de incluir las actividades relacionadas con la Ayuda para el Comercio en los Exámenes de las Políticas Comerciales.


III. El Debate en Torno a la Ayuda para el Comercio: Reacciones y Expectativas

22. Tanto las recomendaciones del Equipo de Trabajo como los informes del DG sobre una financiación adicional, así como sobre la vigilancia y la evaluación proporcionaron a los miembros de la OMC una idea más clara de la Ayuda para el Comercio, en particular de su definición, su alcance, la adicionalidad de los recursos, su posible aplicación y la vigilancia y la evaluación. Los miembros de la OMC han aplaudido los trabajos del Equipo de Trabajo y han visto sus recomendaciones con buenos ojos. Aunque sea imposible negar que se han realizado progresos, aún quedan algunas cuestiones fundamentales por resolver, relacionadas principalmente con la forma en que se pagaría la Ayuda para el Comercio, es decir, en forma de donaciones o préstamos en condiciones de favor.

23. Los debates sobre la Ayuda para el Comercio en el Consejo General han dejado claro que la posición unánime de los países receptores es que una financiación adicional es imprescindible para que la Ayuda para el Comercio sea eficaz. El Grupo Africano ha indicado claramente que espera que los recursos en materia de Ayuda para el Comercio sean adicionales, importantes, sostenibles y que se concedan en forma de donaciones. El Grupo de los PMA ha compartido esta opinión, pero ha añadido que para los PMA y los países que sólo pueden recibir financiación de la AIF, la Ayuda para el Comercio debería otorgarse sin condiciones y en forma de donaciones, y que esto requerirá un cambio en la cultura de las instituciones multilaterales y los países interesados. El Grupo ACP ha propuesto que la Ayuda para el Comercio tenga dos componentes: un componente flexible que permita el ajuste a través de la creación de capacidad y que tenga en consideración los costos sociales del ajuste a la liberalización del comercio, y un componente físico irreductible que se aplique a la infraestructura relacionada con el comercio y a la diversificación. El Grupo ACP ha animado a los miembros de la OMC a considerar seriamente la función institucional de la OMC y su capacidad para vigilar el suministro y la eficacia de la Ayuda. La mayoría de los miembros ha convenido también en que, como las necesidades relacionadas con el comercio existen independientemente de las negociaciones, la Ayuda para el Comercio no debería estar sujeta a una conclusión exitosa de la ronda de Doha y que debería aplicarse cuanto antes.


IV. Preguntas a los Miembros Participantes y los Colaboradores de la ACICI

24. A continuación, se incluyen algunas preguntas para guiar el debate en la Reunión Consultiva sobre la Ayuda para el Comercio (y el Marco Integrado mejorado) de la ACICI con los Miembros Participantes y para animar a los participantes a que expresen sus opiniones sobre cuestiones específicas no resueltas relativas a la aplicación de la Ayuda para el Comercio..

i. ¿Qué niveles de referencia sería conveniente utilizar para evaluar los recursos adicionales destinados a la Ayuda para el Comercio que han sido anunciados?

ii. ¿Cuáles son las dificultades principales que se han planteado respecto de la identificación de las prioridades comerciales y los proyectos viables? ¿Qué apoyo complementario se requiere en este proceso?

iii. ¿Cuáles son las prioridades a la hora de garantizar una aplicación más eficaz y evitar los fallos del pasado?

iv. ¿Cómo garantizar que la Ayuda para el Comercio crea capacidad en lugar de sustituirla?

v. ¿A qué funcionarios gubernamentales y de qué niveles debería estar dirigida la formación relacionada con la Ayuda para el Comercio y la creación de capacidad?

vi. ¿De qué manera podría contribuir eficazmente la promoción del comercio a la creación de una “cultura del comercio”?

vii. ¿De qué capacidades carece el sector privado?

viii. ¿Qué apoyo se requiere para ajustar las necesidades de los países y las respuestas de los donantes?

ix. ¿Cuáles serán las funciones de los comités nacionales y regionales de Ayuda para el Comercio? ¿Qué asistencia se necesita para su establecimiento, y para coordinar su trabajo?

x. ¿Qué dificultades plantea la evaluación de las necesidades?

xi. ¿Cómo incluir la Ayuda para el Comercio en el Examen de las Políticas Comerciales del país receptor?

xii. ¿Cómo podría plantearse el suministro de información al Grupo Consultivo ad hoc sobre la Ayuda para el Comercio?

xiii. El Equipo de Trabajo ha recomendado que terceras partes asuman responsabilidades en materia de vigilancia de la Ayuda para el Comercio. ¿Qué partes podrían desempeñar este papel?

xiv. ¿Cuál sería el mejor modo de mantener a los no residentes informados sobre el desarrollo de los acontecimientos en la esfera de la Ayuda para el Comercio?


Acrónimos

ACP

Grupo de Estados de África, el Pacífico y el Caribe

AIF

Asociación Internacional de Fomento

CAD

Comité de Asistencia para el Desarrollo

CCD

Comité de Comercio y Desarrollo

CCI

Centro del Comercio Internacional

CRS

Sistema de Notificación por parte de los Países Acreedores

DELP

Documentos de Estrategia de Lucha contra la Pobreza

DG

Director General

EE.UU.

Estados Unidos

FMI

Fondo Monetario Internacional

OCDE

Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos

OMC

Organización Mundial del Comercio

PDD

Programa de Desarrollo de Doha

PMA

País menos adelantado

PNUD

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

UE

Unión Europea

UNCTAD

Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo

 


   
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